Lo que la pandemia no nos ha robado

Diciembre siempre ha sido un mes absorbido por la vorágine de la ilusión y este 2020 no ha sido menos. Si que es verdad que el covid19 ha restado muchos de los encuentros que en la Fundación se celebraban, pero hemos aprendido a compartir de modo diferente, a acompañarnos con las nuevas tecnologías y a leernos las emociones en los ojos. No nos ha robado ni el ánimo ni la valentía, ni el compromiso ni el esfuerzo, y nos ha enseñado a vivir más intensamente la entrega por los demás.

Comenzaba el mes con la celebración de la Purísima Concepción, vivida con más interioridad que otros años. Siempre es pistoletazo de salida a recorrer el camino de adviento, y este año nos lleva al árbol hospitalario. Trabajo realizado entre todos los recursos del centro y reflejando más cosas que la pandemia no nos ha quitado: la imaginación, la alegría y la esperanza. Se encuentra en la capilla, y ha servido de telón de fondo para las oraciones celebradas en pequeños grupos. No nos ha robado los momentos de meditación ni el silencio necesario.

Desde solidaridad este año nos interpelaba a dar respuesta a las necesidades básicas de alimentación que algunas familias de nuestros atendidos estaban y están requiriendo. Con la colaboración recibida de las AMPAS del centro, seguimos dando cobertura a las demandas precisadas. También se ha lanzado una campaña en pro del medio ambiente con la idea de regalar sostenibilidad. #UnÁrbolPorNavidad que nos ayudará a contribuir en la mejora de nuestro entorno cercano. No nos ha robado la sensibilidad, ni la empatía, ni la colaboración.

Por estas fechas todos los que formamos parte de esta gran familia compartíamos una tarde de risas y momentos únicos, de visitas a los diferentes escenarios navideños de decoraciones variadas con las manualidades y dibujos realizados por las personas que atendemos, de tomar juntos unos dulces y brindar por un nuevo año. No nos ha robado la paciencia, ni la comprensión, ni la responsabilidad, ni las ganas de hacer las cosas bien; las actividades no han faltado en los recursos. Entre ellos el “Día del jersey navideño” Una jornada que se viene realizando ya tres años, en la que los colaboradores vienen arreglados para la ocasión. Una acción sencilla y divertida que nos une a todos al espíritu navideño que invade cada rincón del centro. No nos ha robado la conciencia colectiva de formar parte de un mismo servicio, ni la confianza de que un trabajo en equipo se hace desde el respeto y la tolerancia.

No ha robado la gratitud y la fe. Las Hermanas y el Consejo de Dirección, este año especialmente, agradecen la extraordinaria respuesta de todos los profesionales de la Fundación y el Centro Especial de Empleo por su esfuerzo y dedicación. Instan a todos de forma ordenada a recibir el obsequio de la tradicional cesta navideña que este año será a cargo del Coordinador del dispositivo. No ha robado la confianza y la paz.

Definitivamente no nos ha robado nuestra esencia, y tampoco el sueño de que el año que viene seguro será mejor.  A todos ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

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